sábado, 24 de enero de 2009

Bariloche - ultimo día

Sobre Simulacros: El hombre como individuo necesita indefectiblemente de afectos cercano/duraderos para su correcto desarrollo y supervivencia. Sin embargo ante la falta y/o lejanìa inventa, busca y soporta simulacros de relaciones.
Llamemos simulacro al acto de desactivar o corromper por un lapso breve de tiempo, la cota de malla que separa los conocidos de los intimos. Una amistad, un amor, una relaciòn fraternal son ejemplos claros de esto. Una caricia a una mujer, un abrazo a un compañero o un fuerte apretòn de manos en agradecimiento son acciones que refrescan nuestro sentido de necesidad y nos permite prescindir por un nuevo lapso de tiempo de esos cariños verdaderos.
Mi intención, claro está no es menospreciar estas relaciones de efimero pasar. Es más, creo que son útiles y necesarias, siempre y cuando no confundamos un simulacro con una verdad verdadera. Como gente grande somos responsables de distribuir nuestras lagrimas y suspiros en forma espaciada, de lo contrario nuestra aventura desembocaría en una tragedia cuasi novelezca, y no queremos que eso ocurra.
Por eso mi buen lector, este atento, alerta no deje pasar nunca un simulacro amigable. Con responsabilidad y criterio usted puede ser muy feliz.
Hasta Bs As.

martes, 20 de enero de 2009

bariloche (ya no se la fecha)

Aprendo sobre las despedidas. En menos de un mes recibí y despedi a 200 personas aproximadamente. Creo que, pecando de obvio, las viejas personas son reemplazadas por nuevas en una fracción de tiempo proporcional a la profundidad o temporalidad de la relación a olvidar.
Como leí alguna vez, somos exitosos cuando nos vamos de un lugar y dejamos un tanto de nuestra magia detras de las orejas de quienes nos vieron. Haciendo calculos matematicos calculo que, como máximo, un 15% de las personas dejan eso en nosotros, y está bien que así sea.
Si todas las personas merecerian ser recordadas con una sonrisa o un suspiro deberiamos conciderar la idea de ampliar nuestro conciente, cosa que ocuparía lugar de nuestro inconciente y nos dejaría aislados de la locura nocturna o ahoraria del sueño.
En sintesis, todos somos reemplazables en una fracción conciderable de tiempo aunque no nos guste que así sea. Me propongo ser viento, pasar, refrescar y ser olvidado, no sin antes dejar sus cabezas con una batido a la betobetoz.
Ser viento, ser agua mis misiones en esta vida, o mi tarea para la próxima.